Carta al Ombudsman

marzo 6, 2008

Sr. Defensor del Pueblo de la Ciudad

Me dirijo a Ud. para que intervenga en pro de la salvaguarda de una de los mayores acervos del patrimonio cultural argentino e importante pieza del
patrimonio mundial: el Teatro Colón de la Ciudad de Buenos Aires, Monumento Histórico Nacional.

Me dirijo a Ud. para que intervenga en pro de la salvaguarda de una de los mayores acervos del patrimonio cultural argentino e importante pieza del
patrimonio mundial: el Teatro Colón de la Ciudad de Buenos Aires, Monumento Histórico Nacional.
El denominado “Masterplan” a cargo del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, diseñado y ejecutado por profesionales con escasa experiencia en la materia pone en grave riesgo la integridad y autenticidad de la estructura histórica en cuestiones que atañen  a sus formas, funciones y estructura entre otras, a su materialidad y acústica, calificada como la mejor entre todas las salas líricas del mundo.Los responsables y los autores del proyecto yerran desde el comienzo, estipulando una postura teórica confusa y equivocada que compara los valores del Teatro Colón  las de otras salas que no son originales sino copias o reconstrucciones como lo son la Scala de Milán, La Fenice de Venecia o el Liceu de Barcelona.

En este caso también aparecen desajustes e irregularidades en cuestiones administrativas y financieras que involucran a organismos nacionales e internacionales. Tal el caso de el lanzamiento de licitaciones por parte del Gobierno de la Ciudad sin proyectos debidamente definidos y especificados, a merced de los manejos de los contratistas o con graves omisiones y errores en la valoración del tejido histórico del edificio, de los tratamientos a aplicar, de las intervenciones a realizar y de los tiempos a emplearse en la ejecución de las obras. Agrava la situación el hecho que estas licitaciones se están realizando sin la aprobación administrativa en tiempo y forma de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, organismo que por su parte, cuando da la conformidad a estos proyectos y obras vuelve a reiterar la falta de idoneidad y el mal desempeño de sus funciones como lo demuestran innumerables ejemplos que han devenido en pérdida de patrimonio valiosísimo procesos judiciales y dilapidación de todo tipo de recursos como lo demuestran los casos de la restauración de las fachadas del Palacio San Martín, la restauración de los foyers del Teatro Cervantes, la demolición del Silo Bunge y Born en Puerto Madero, la remodelación de la La Rural en Palermo, etc. Por otro lado parece inadmisible que se haya llegado a este grado de improvisación e imprecisión en el Masterplan y en las licitaciones luego de seis años de trabajo del equipo responsable del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad, todo en el marco de un proyecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo.

La situación del patrimonio cultural inmueble de la Argentina es gravísima, la peor de América Latina. Así lo demostró el informe titulado “Patrimonio en Peligro” publicado por el ICOMOS Internacional en el año 2000. La situación desde entonces no ha cambiado. Y el caso del teatro Colón hace patente y patética esta deficiencia que el Gobierno Nacional o el Gobierno de la Ciudad no parecen vislumbrar o querer solucionar.  Si órganismos como el       no toman cartas en el asunto y ayudan a reencaminar el proyecto y las obras,  el caso del maltrato y daño al Teatro Colón puede tener consecuencias imprevisibles en el ámbito nacional e internacional con el consiguiente daño patrimonial y moral para la Nación y sus ciudadanos.

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